Traducción: “S03E09: The Vengeance Formulation”


En el episodio de esta noche, Sheldon está enojado. O quizás sea impresión mía. Algunos investigadores europeos aparecieron para arrebatarle a Sheldon el descubrimiento de los monopolos magnéticos. En la vida real. Y ni siquiera son físicos de partículas. Ahora bien, Sheldon podrá estar enojado, pero no puede decir que haya habido una injusticia por ser derrotado por un equipo que “llegó primero” con una mejor técnica, o al menos más rápida. Hay un único problema.

Al final de la última temporada, Sheldon condujo al equipo al ártico en una expedición de varios meses para encontrar a los monopolos magnéticos que predecía la teoría de las cuerdas. El equipo regresó en el comienzo de la nueva temporada tras una dura experiencia, pero tal como todos los experimentos realizados antes que los de ellos, sin descubrir ningún monopolo magnético. Y luego las cosas dieron un giro inesperado por todos nosotros.

Entre las fechas de la grabación de la nueva temporada (11 de agosto de 2009) y de su emisión (21 de septiembre) apareció un artículo el 3 de septiembre en la prestigiosa revista Science anunciando el descubrimiento de monopolos magnéticos. La igualmente prestigiosa revista Nature publicó inmediatamente un resumen documental, “Abrumadoras evidencias de los monopolos: Múltiples experimentos revelan materiales con puntos únicos de Norte y Sur“.

Peor aún, los investigadores entrevistados para el artículo de Nature provocaron a Sheldon en público:

“La gente ha estado buscando monopolos magnéticos en rayos cósmicos y aceleradores de partículas… incluso hasta en rocas lunares” dice Jonathan Morris, un investigador del Centro Helmholtz de Materiales y Energía de Berlín.

En vez de eso, estos investigadores clamaron haber encontrado monopolos en pequeños cristales “del tamaño de un tapón de oído”. Ja, Sheldon y todo el resto que estaba buscando monopolos en rayos cósmicos y aceleradores deben haber sido realmente estúpidos por haber buscado en todos esos lugares.

Pero aquí está el “único problema”. Por cada polo magnético Norte que los investigadores crearon en sus pequeñas muestras de cristal, otro polo magnético, el Sur, siempre podía encontrarse. Tal como Sheldon describe a Ira Flatow en el Viernes Científico de la Radio Pública Nacional, “mono-” significa uno en griego (siendo “di-” dos). Estos ejemplos siempre tuvieron dos polos. Claro, llamarlos “monopolos” es errar solamente por 1, así que tal vez por eso los editores de Nature clamaron que estaban muy cerca. Pero 1 contra 2 hace toda la diferencia entre los “monopolos” revolucionarios y los “dipolos” mundanos. El resultado de su experimento sencillamente no fue descubrir monopolos magnéticos.

spin-spaghetti

Largos tubos de campo magnético en hielos de espín producen monopolos efectivos en ambos extremos. Los dos monopolos (Norte y Sur) son en realidad un dipolo.

El experimento publicado en Science fue un tour de force. Los experimentadores hicieron un hermoso trabajo al separar los polos “Norte” y “Sur” en distancias enormes (nanómetros, o mil-millonésimas de un metro, lo que solamente a un físico le podria parecer “enorme”) en los materiales, llamados hielos de espín. Así llamados porque la forma que hacen los espines es similar al de átomos de hidrógeno en agua congelada. Los experimentadores crearon largos tubos de campos magnéticos, como spaghettis, cuyos extremos resultaron ser tales como los de monopolos magnéticos. Sin embargo, un spaghetti tiene dos extremos. Ellos crearon dos objetos como monopolos con cargas opuestas… en otras palabras, un dipolo. Ahora bien, cada uno de estos cuasi-monopolos son interesantes, igualmente. Crean una anomalía en el cristal llamada singularidad. Los investigadores midieron y cuantificaron mucho sobre el comportamiento de estas singularidades al distanciar entre ellos a los neutrones de sus muestras. Los teóricos de la materia condensada habían desarrollado interesantes modelos sobre cómo se comportarían estas singularidades, y este experimento provee datos muy necesarios para este campo.

Mi única queja es, y probablemente la de Sheldon también, que sobrevender resultados en los medios de comunicación tiene consecuencias. Naturalmente, el público mira y aleja creyendo que se hizo un descubrimiento de una magnitud totalmente diferente de la que es en realidad. ¿Qué pasaría si un día Sheldon o alguien más descubre un monopolo magnético real? Los físicos han dado falsas alarmas demasiadas veces.

Ahora, quizás los medios fueron más allá de lo que los investigadores clamaron. Por ejemplo, cuando hacía mi experimento para Ph.D. (doctorado), con el detector CDF en Fermilab, y anunciamos tener evidencia sobre el “quark cima” en 1994, el New York Times dijo que el último elemento de la materia había sido descubierto (NYT, 26/4/94). Cada uno de nosotros sabía bien que quedaba por descubrir al menos el tau-neutrino, y probablemente muchas otras partículas. Es triste decir que esto pasa bastante seguido, y los consumidores de los medios sobre ciencia deberían tomar los reportes de descubrimientos mayores con una saludable dosis de escepticismo (y yendo más allá, me pregunto cuánto deberíamos creer de lo que los reporteros dicen de política o sucesos mundiales).

Por suerte hay excepciones. A veces, luego de una entrevista, los reporteros vuelven con su reporte casi terminado y piden que les dé mi opinión. Esos reporteros saben qué hacer. Oí decir a alguien que fue a la escuela de periodismo que allí desalientan volver con los entrevistados para una revisión final, para promover la imparcialidad. ¿Pero cuál es el punto de la imparcialidad en una noticia que ni siquiera está bien?

Así que tal vez eso sea lo que les pasó a esos autores de aquí. Revisé el artículo original, y justo en el primer párrafo tienen el cuidado de aclarar que lo que ellos crearon son objetos “similares” a los monopolos. Dijeron que “son como” los monopolos magnéticos. Aunque nunca aclararon explícitamente que no eran monopolos reales, creo que los investigadores han hecho un trabajo honesto en el artículo original. Es en los resúmenes documentales, como el que puse más arriba, que hace eco en el mundo de las noticias, donde las cosas se toman con demasiado entusiasmo.

Quizás luego de escuchar la entrevista de Sheldon en el Viernes Científico de la RPN, los entrevistadores que escribieron los resúmenes documentales confundiendo esta observación experimental con los verdaderos monopolos, publicarán una aclaración. Sheldon está esperando.

sheldon-waiting

¿Vas a dejar esperando a Sheldon?

Artículo original por David Saltzberg

Etiquetas:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: